Neuquén, 7 de septiembre de 2026.- El fenómeno El Niño ya está consolidado y los principales organismos meteorológicos anticipan que continuará fortaleciéndose durante los próximos meses, con una intensidad que podría llegar a ser muy fuerte hacia el final del año. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) señaló que existe una probabilidad cercana al 100% de que el episodio persista hasta febrero de 2027.
Un fenómeno que puede cambiar las lluvias y las temperaturas
La OMM advirtió que un episodio de El Niño de intensidad muy fuerte puede modificar de manera significativa los patrones de precipitación y temperatura y aumentar los riesgos de inundaciones, sequías y calor extremo. El organismo aclaró, sin embargo, que la intensidad del fenómeno no determina por sí sola el impacto en cada territorio: las consecuencias dependen también de la época del año y de otros factores presentes en los océanos Atlántico e Índico.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó en su actualización de septiembre que las condiciones del ENOS corresponden a una fase cálida o El Niño y que existe una probabilidad del 100% de que se mantenga durante septiembre, octubre y noviembre, con una intensidad fuerte o muy fuerte.
La región núcleo aparece entre las zonas con mayor señal de lluvias
En la Argentina, uno de los escenarios de referencia corresponde a la región agrícola núcleo. Un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyecta, bajo la influencia de un Niño fuerte a muy fuerte, precipitaciones aproximadamente 30% superiores a lo habitual en octubre, 70% en noviembre y hasta 90% en diciembre.
La estimación fue elaborada a partir de registros de estaciones meteorológicas de la red GEA/BCR y contempla específicamente el efecto de un evento de El Niño sobre las lluvias de la región central. La propia entidad advierte que otros condicionantes regionales o globales pueden modificar esos valores.
El Litoral y el norte argentino también requieren atención
Los antecedentes de El Niño muestran que el Litoral y el norte de la Argentina pueden quedar expuestos a períodos de precipitaciones abundantes y excesos hídricos. Un análisis publicado por el Estado nacional sobre un escenario extremo en Corrientes señala que el fenómeno puede afectar especialmente a la región litoral norte y generar zonas encharcadas, anegadas e inundadas.
Esto no significa que todas las provincias vayan a atravesar el mismo escenario ni que pueda anticiparse hoy dónde ocurrirá cada tormenta. La distribución de las lluvias responde a múltiples factores y debe seguirse mediante los pronósticos y alertas oficiales.
Qué puede pasar con las temperaturas
Además de las precipitaciones, la OMM prevé para septiembre-noviembre de 2026 una mayor probabilidad de temperaturas superiores a lo normal en casi todas las zonas terrestres. El organismo remarcó que el comportamiento regional puede verse reforzado o alterado por otros patrones oceánicos y atmosféricos.
El panorama internacional coincide con el seguimiento de Estados Unidos. El Centro de Predicción Climática de la NOAA ya había señalado en agosto una probabilidad superior al 90% de un episodio de El Niño muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte y una posibilidad del 69% de que el trimestre octubre-diciembre alcance un nivel excepcional respecto de los registros desde 1950.
Una primavera y un verano para seguir de cerca
El escenario que se abre para la Argentina combina mayores probabilidades de lluvias en sectores determinados, posibles excesos hídricos y cambios en las temperaturas, pero no permite afirmar que todo el país tendrá el mismo comportamiento.
Por eso, el dato central no es solamente la fuerza que pueda alcanzar El Niño, sino cómo esa señal climática se traduzca en cada región. La evolución de las lluvias, los ríos, los suelos y las temperaturas deberá seguirse con los informes del SMN y de los organismos especializados a medida que avance la primavera.
Este informe de AIRES NUEVOS NQN se realiza bajo la garantía constitucional de libertad de expresión y prensa (Art. 14 de la Constitución Nacional y Ley 26.032).























